Hoy me detuvieron en la estación de Moncloa alrededor de las 18:20 hrs, salía del metro para tomar el autobús en el andén dos. Una chica se acercó, vestía de calle, me mostró una placa y se presentó como miembro de la policía. Me dijo: muéstrame tus papeles de identificación.
Justo no llevaba el pasaporte y ningún otro documento que me identificara, no podía comprobar que tenía los permisos en regla para permanecer legalmente en España. La chica me indicó que la siguiera y nos ubicamos en un espacio, todavía dentro de la estación, donde se encontraban otras personas en la misma situación que yo.
Estuve aproximadamente 15 o 20 minutos en espera de una respuesta. Unos de los agentes me dijo que es indispensable traer consigo el pasaporte y la visa, que la acción siguiente era llevarme al calabozo y continuar el proceso por estancia ilegal hasta que alguien me llevara los documentos.
Mientras revisaban mi nombre y número de pasaporte, que afortunadamente tengo registrado en el bono de transporte, observé a la gente que estaba a mi lado. Una sensación de tristeza y angustia me recorrió todo el cuerpo, los rostros que inevitablemente revelaban preocupación y las miradas entre unos y otros como tratando de encontrar una solución para escapar.
Me dejaron ir, pero los demás se quedaron ahí y no quedaba nada más por hacer, se los llevarían oficialmente detenidos y seguramente devueltos a su país. No puedo explicar el sentimiento que ahora mismo tengo, una especie de impotencia y pena por aquella gente que sólo quiere trabajar, salir adelante y que al final tiene que abandonar un sueño.







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